Bellvis, Piscinas

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EMPRESA

Fue en 1970 cuando ya comenzamos a trabajar en todos los productos necesarios para el tratamiento de agua de todos los sectores, realizando posteriormente instalaciones industriales de descalcificación, filtración y osmosis.

Bellvis González es una empresa a la vanguardia de técnicas y procesos para la purificación del agua de consumo humano, y para usos en procesos especiales, tanto a nivel doméstico, comercial e industrial.

Equipos de:

-Descalcificación convencional y de contracorriente.
-Descarbonatación.
-Desgasificación.
-Desmineralización convencional y en sistemas contracorriente.
-Nanofiltración, ultrafiltración y microfiltración.
-Osmosis inversa.
-Desferrización y desmanganización.
-Filtración automática mono y multicapa.

Por lo que tenemos soluciones para industria en general, embotelladoras de bebidas, purificadoras de agua, escuelas e instituciones, restaurantes, acuarios, laboratorios, horticultura, ganadería, riego, viveros, lavanderías, hoteles, hospitales, proceso de alimentos, industria farmacéutica, laboratorios etc.

El fácil manejo hace a nuestros sistemas de osmosis inversa y ablandadores de uso residencial una alternativa para proveer un agua de calidad en cualquier momento, económica y segura para nuestras familias.

Disponemos de un especializado servicio técnico de post venta para la revisión y puesta en marcha.
Nuestro departamento de Piscinas esta el la vanguardia de la tecnología, ofreciendo productos innovadores y de una calidad inigualable.
Hace años, una casa con piscina era una distinción propia de multimillonarios. Hoy, las urbanizaciones permiten a muchas familias tener un jardín con espacio sobrado para instalar una piscina, y los incesantes avances constructivos han hecho el resto: la piscina particular se ha convertido en un placer casi al alcance de cualquiera.

Piscinas de Poliester

Si estás deseando incorporar una piscina para hacer frente a las altas temperaturas en tu propio hogar, pero quieres que tu bolsillo lo acuse lo menos posible, las piscinas prefabricadas son una buena alternativa, puesto que ofrecen prestaciones que apenas varían con respecto a las de obra. Una opción ineludible, si no se dispone del espacio para proyectar el vaso de hormigón o no se puede realizar por impedimentos legales.
Esta variedad de piscinas posee una estructura fuerte para resistir el paso del tiempo y materiales que aportan estabilidad frente a los choques y roturas. Son, además, indeformables y resisten los cambios bruscos de temperatura, así como los agentes químicos y atmosféricos. Una solución económica y que dispone de gran cantidad de modelos y tamaños para que se puedan acoplar a cualquier espacio o terreno.

Tipos de piscinas según su estructura

1. Las de poliéster: se componen de una sola pieza formada por tamaños y formas estándar ya fabricadas, por lo que tendremos que adecuar el espacio a la piscina. Pero existen infinidad de combinaciones de modelos y dimensiones para adaptarlas a tu jardín.
2. Linier o de acero: se componen de dos piezas. Una estructura de acero destinada a aguantar la presión ejercida por el peso del agua y los empujes del terreno, y una lona de PVC que recubre la estructura para que el agua permanezca en el interior. Como en el caso anterior, los modelos son estándar, pero también existe una gran variedad para que puedan ajustarse a casi todas las necesidades.

El proceso de instalación

– En primer lugar se realiza una excavación adecuada al tamaño y profundidad del modelo que vamos a colocar. a la hora de realizar la excavación para introducir una piscina prefabricada son muy importantes los siguientes aspectos: lo primero es vislumbrar sobre el terreno la forma de la piscina, así evitaremos que ésta no encaje no encaje. Es mejor pasarse con el agujero, a no llegar, porque para rellenar el sobrante del orificio nunca es tarde. En cambio, para la calcular la profundidad, sí se exige una mayor precisión para evitar que la piscina quede hundida o elevada.

– Posteriormente, se excava la zona en la que se ubicarán los sistemas de depuración. "El lugar debe ser cercano y estratégico para instalar la conexión sin dificultades".

– En el fondo del agujero se realiza una cimentación de hormigón de unos 15 cm. que posea una ligera pendiente hacia el desagüe.

– Con una grúa se coloca el vaso o piscina en el agujero, y se llena de agua un cuarto de su capacidad para comprobar si los niveles son adecuados.

– Se procede a tapar el hueco del exceso de excavación con una mezcla de arena y cemento.

"El rellenado tiene que realizarse paulatinamente y mientras se va vertiendo agua en el vaso. El nivel de agua debe ser siempre levemente superior al del compuesto de arena y cemento".

– Luego, se procede a la instalación de la red de tubos que conectará el sistema de depuración con la piscina. Más tarde se enterrará el entramado.

– Una vez concluido, se dispone el sistema de depuración para su posterior funcionamiento.

– Por último se coloca el pavimento elegido para los bordes, normalmente de brocales.

Gran variedad de modelos

Como apuntábamos con anterioridad, las posibilidades de personalización de la piscina para adaptarse a todo tipo de usos y necesidades son muy amplias.

Algunos de los modelos más comunes que ofrece el mercado son los siguientes:

1. Circulares: es de los más convencionales, su forma redonda se integra fácilmente en todos los entornos, y resulta ideal para jardines pequeños y espacios reducidos.

2. Rectangulares: son perfectas para practicar el deporte de la natación, su forma alargada permite dar un mayor número de brazadas en cada largo. La mejor opción para los deportistas.

3. Rectangular-ovalada: este modelo aúna los placeres del deporte con los de una piscina de recreo. Un híbrido entre circular y rectangular que se adapta a espacios más reducidos que el anterior.

4. Forma de riñón: su original y elegante diseño hacen de la piscina un verdadero elemento decorativo, además es perfecta para juegos y recreo dentro del agua.

5. En forma de "L": un diseño perfecto para adaptarse a esquinas o espacios angulosos del jardín. Con este modelo, cualquier espacio es válido para instalar la piscina.

6. Asimétrica: las diferentes anchuras en las distintas partes de la piscina, le confieren una forma, cuanto menos original, y de nuevo, se adapta a otro tipo de necesidad o jardín.

También se pueden escoger otras características de la piscina, como su fondo - plano, con inclinación, a varios niveles, etc.-, el linier en distintos colores y formatos, las escaleras con diversos diseños, los brocales y el resto del equipamiento.

Piscinas de hormigón:

Las piscinas de hormigón son actualmente, y desde hace muchos años, las más requeridas a nivel mundial, si bien han cedido un poco de terreno a partir de la aparición, a mediados de la década de 1990, de las piscinas de acero. Constituyen el sueño de cualquier amante de las piscinas, probablemente por su impecable acabado y la posibilidad de adaptar un diseño a partir de las necesidades y preferencias de cualquier persona. Indudablemente, las piscinas de hormigón poseen el mejor equilibrio entre calidad y costo, y muchos sostienen que son las mejores que pueden encontrarse en el mercado, aún por encima de las de acero (que mencionábamos anteriormente y cuya creciente demanda en Europa y Norte América delata una nueva tendencia en piscinas).

Lo primero que deberíamos considerar si decidimos instalar una piscina de hormigón en nuestro jardín, es que es preciso seleccionar el lugar del terreno que cuente con las características adecuadas para poder albergar una piscina de este tipo. Lo recomendable es que se trate de la parte del terreno que posea la mayor elevación posible, con el fin de facilitar el drenaje y la posterior instalación de la piscina. El mejor tipo de suelo, según los expertos, es aquel que cuenta con una buena proporción de césped y posee la oxigenación necesaria mediante el uso moderado de arena. En cuanto a las zonas rocosas, si bien es cierto que en este tipo de terrenos la excavación será un tanto más problemática y deberá llevarse a cabo con extremo cuidado, eventualmente la piscina logrará asentarse mejor.

El peor tipo de suelo para instalar una piscina (y no hablamos sólo de las piscinas de hormigón, sino también de las de acero, madera y otros materiales) es el pantanoso, ya que las aguas subterráneas dificultarán el correcto drenaje de la piscina (siempre que nos refiramos a una piscina bajo tierra, pues nuestra piscina de concreto podría construirse sobre el suelo también, como lo muestra la foto). A partir de esto, podemos destacar como una desventaja las obras que se necesitarán para llevar adelante la instalación, que probablemente se tornen un poco "engorrosas", debido a que se prolongarán durante aproximadamente 10 días (pueden tardar incluso un poco más, pero no menos que eso) y requieren de un intenso trabajo de los obreros. No olvidemos que es necesario realizar una importante excavación, luego de la cual se lleva a cabo la instalación de cañerías, que es igual de compleja.

Orientación de la piscina

Otro punto muy importante y que no debemos dejar de lado a la hora de decidir el lugar donde instalaremos nuestra piscina, es la orientación que ésta tendrá. Los especialistas aconsejan que siempre se oriente la piscina hacia el lugar que reciba la mayor cantidad de luz solar durante el día. Aunque es importante destacar que, en caso de que el jardín se encuentre en una zona muy calurosa, este consejo no es válido, sino que se debe buscar un lugar con un poco más de sombra para evitar una exposición solar excesiva que resultará perjudicial para la piscina y los productos de mantenimiento de agua. Además, es útil tener en cuenta la dirección y la fuerza de los vientos que predominan en la zona. Lo ideal es aprovecharlos mediante el uso de skimmers (dispositivos que recolectan los desperdicios que flotan en la superficie del agua), los cuales deberán ser colocados en la dirección en que sopla el viento para ayudarlos a cumplir con su tarea.

En cuanto a las ventajas, es probable que las dos más importantes sean lo resistentes que suelen ser estas piscinas y la posibilidad de contar con diseños personalizados. La resistencia de las piscinas de hormigón está dada principalmente por su estructura, que además de contar con una destacada capa de hormigón, posee barras de acero o hierro, las cuales se colocan en forma vertical y horizontal, con el fin de añadir fuerza y solidez. Además, esta mezcla de hormigón (que suele ser un poco más seca que la que es empleada para los cimientos de una casa) brinda una consistencia muy firme, la cual posibilitará que las paredes se vuelvan muy resistentes a las resquebrajaduras y a las filtraciones de agua.

En relación al diseño, ésta es tal vez una de las razones que vuelven a las piscinas de hormigón tan atractivas, ya que es posible personalizar su forma en función de la preferencia y las necesidades de cada usuario, algo que no podemos llevar a cabo con otros tipos de piscinas, como las de madera y las de poliéster. Hoy en día podemos elegir entre los diseños más tradicionales, formas geométricas como rectángulos o cuadrados, o las opciones más arriesgadas y vanguardistas, que conjugan las últimas tendencias del diseño con las funciones y prestaciones de cualquier otra piscina. Además, los especialistas afirman que una piscina con un diseño atractivo y cuidado es factible de incluso elevar el precio de la propiedad, por lo que la piscina se convierte no solo en un lugar de reunión y descanso, sino también en una interesante inversión a futuro.

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